Relaja tu cuerpo

Para relajarte después de un día de tensión, el mejor que puedes hacer es sumergirte a la bañera con una música suave y velas aromáticas. Para que todo sea perfecto, prepara una infusión de melisa y salvia, y viertela en el agua. Si además, quieres suavizar tu piel, añade un litro de leche entera y otro de zumo de albaricoque. Además de relajarte, estarás cuidando tu piel.

Después de la ducha, antes de ir a dormir y durante el día, aplícate tus cremas de tratamiento con masajes suaves. Seas constando en las aplicaciones y, además de relajarte, conseguirás tus objetivos.

 

Consejos para meditar

El yoga mediatriz es una actividad muy satisfactoria y sencilla, perfecta por desestresarse. Toma nota de unas pautas muy sencillas para iniciarte en la meditación: aprovecha la tranquilidad de las mañanas o de los atardeceres; adopta una postura cómoda en la cual el cuerpo esté relajado; no te obsesiones con dejar la mente en blanco, lo mejor es respirar y concentrarse en el recorrido del aire mientras la mente se relaja; selecciona un punto para concentrarte, como el entrecejo o el corazón, y repite el mantra OLMO para mejorar la concentración.

 

relaja tu cuerpoSal de baño casera

Mezcla sal gruesa con la ralladura de la piel de un limón y hierbas aromáticas. Guarda esta mezcla durante un mes. Después, úsala por tus baños.

 

Sal de baño para pieles mixtas

Mezcla 300 g de sal de cocina en un recipiente, 200 g de sal gruesa y 10 ml de esencia de caléndula. Utiliza 3 o 4 cucharadas en cada baño.