Jabón de hierbas

Esta receta suaviza y nutre las pieles sensibles.

Ingredientes: 2 cucharadas de flores secas de manzanilla, 12 cucharadas de leche, 1 huevo, 1 cucharada de miel, 1 cucharada de aceite de almendras, 2 cucharadas de champú y 2 cucharadas de alcohol.

Preparación: poner las flores de manzanilla con leche fría, durante 3 horas, en un recipiente tapado con un trapo. Batir un huevo con el aceite de almendras y añadir el champú, después la miel y el alcohol. Mezclarlo con la leche y la manzanilla y guardarlo en una jarra herméticamente cerrada. Batirlo siempre antes de usarlo. Si prefieres un jabón más perfumado, puedes sustituir una parte del aceite de almendras por un aceite aromático.

Rostro sin irritaciones

Tritura un tomate y póntelo a la parte afectada durante algunos minutos. La irritación desaparecerá completamente.

Este es un viejo remedio para las pieles sensibles y para las rojeces de la cara: pon al fuego un litro de agua en un recipiente. Cuando empiece a hervir, añádele un puñado de arroz y dejalo 30 minutos antes de apagar el fuego. Después, sin dejar que se enfríe, introduce un trapo (mejor que sea de lino) y déjalo al agua un cuarto de hora. Al sacarlo, póntelo encima del rostro. vigila no te quemes. Realiza esta operación en días alternos.

Por cualquier irritación o posible alergia externa, haz hervir una o dos cucharadas soperas de hamamelis en la cantidad de un vaso de agua, más o menos. Déjalo reponer durante 5 minutos y aplícalo con una gasa. No te lo seques.

pieles sensibles

Agua termal

Si la piel se pone roja y se irrita con facilidad, afectándole especialmente los cambios de temperatura, tengas siempre a mano un espray de agua termal (de venta en farmacias). Se trata de un auténtico concentrado de salud que calma las pieles sensibles y les devuelve la hidratación.

Exfoliantes para la piel sensible

Pon en un plato un yogur natural y 50 g de almendras molidas. Deja que actúe 15 minutos sobre el rostro y mientras tanto, procura estar quieto. Utilízala una vez cada 20 días. Las almendras tienen que estar muy molidas, pero no importa si quedan algunos trocitos.

También puedes hacer uno exfoliando de agua de rosas: pon los pétalos de dos o tres rosas, mejor si son rojas, en un recipiente con un litro de agua y hazlo hervir 15 minutos a fuego lento. Hazte un masaje por la cara con esta cocción. Te ayudará a tonificar la piel, relajar la zona y regenerar algunos tejidos, como las arrugas. Puedes utilizar esta agua durante 2 o 3 días seguidos.

Mascarilla para la piel sensible

Esta mascarilla sirve para hidratar y también la puedes utilizar cuando la piel esté quemada por el sol. Prepara en un recipiente medio litro de leche y pon dos trapos de lino; póntelos inmediatamente encima la cara durante 10 o 15 minutos. La leche no tiene que estar caliente. Notarás una mejora y la piel estará menos tensa y será menos propensa a las irritaciones.

Para la piel más clara y delicada

Aplica la herrumbre de un huevo, dos veces por semana, directamente encima del rostro y deja que se seque. Sácatelo con jabón de calèndula. A medida que se seque la herrumbre, notarás que tu cara se estira. Es normal.