Cada día aparecen nuevos tratamientos de estética más increíbles y variopintos. Aquellas personas que están mas obsesionadas con su físico y con evitar que este muestre el paso del tiempo pueden acudir a centros donde les apliquen desde semen de ballena hasta una mascarilla hecha a base de excrementos de pájaros.

El último tratamiento de belleza que está dando mucho que hablar y que está siendo muy cuestionado es el llamado “fuego facial”.

fuego facial

Provinente de China, se caracteriza por empapar una toalla con alcohol y un elixir secreto que sus creadores no quieren desvelar, aplicarla sobre la piel del cliente y prenderle fuego.

De este modo se pretende, gracias a la alta temperatura a la que se expone la piel, que nuestro cuerpo cree un alto nivel de adrenalina que provoque buenos resultados estéticos.

El objetivo del tratamiento es eliminar arrugas y dotar de elasticidad a la piel, aunque también aseguran que puede ayudar a eliminar la obesidad y a curar enfermedades como por ejemplo una gripe.

Los “expertos” en este tratamiento de belleza aseguran que el paciente no corre ningún tipo de riesgo (puede practicárselo en la cara, la espalda, etc.) y que éste siempre tiene que acudir a un centro autorizado para ponerse en manos de un especialista profesional.

Se trata de una moda que todavía no se ha extendido mucho pero que, seguro que con el tiempo, acabará siendo promocionado por estrellas del mundo del espectáculo.

Quizás es un tratamiento de estética que realmente funciona y cumple sus objetivos a la perfección, sin embargo, al tratarse de una acción en la que hay que aplicar un elemento tan peligroso para nuestra piel como es el fuego, el debate está servido.

Y es que, ¿hasta que límite estamos dispuestos a llegar para tener un físico imponente y no dejar que los años se muestren en nuestra piel?