El mundo de la estética y la belleza está en continuo cambio, y es que el look que durante una temporada puede ser el rey de la pasarela puede convertirse en el más odiado al pasar un año. Las celebrities y la publicidad abusiva nos pueden impulsar a seguir las tendencias del momento, las cuales pueden no gustarnos al principio pero, a medida que pasa el tiempo y no dejamos de verlas por todos lados, acaban gustándonos y adquiriéndolas.

El tema del cabello y los peinados es sin duda una de las modas más seguidas por todas las mujeres, y es que basta que una cantante se corte el pelo de una determinada manera que en pocos días la mayoría de seguidoras lo llevarán igual.

Un ejemplo de esto lo vemos con las mechas californianas, las cuales son las auténticas reinas de la actualidad en cuanto a tintes de cabello se refiere.

Y es que si nos fijamos por la calle, veremos como muchas chicas llevan este tipo de color en su cabello (se trata de unas mechas que destacan la punta del cabello, siendo ésta mucho más rubia que el resto de la melena).

mechas californianas

La cuestión es, ¿para llevar el pelo más claro por la parte de abajo necesitamos ir a la peluqueria o centro de estética?. La respuesta que pueden dar muchas seguidoras de la moda es “si”. Lo mejor de todo es que hasta que no se puso de moda, esta forma de llevar el cabello significaba dejadez por parte de la mujer, ya que ésta se había hecho unas mechas rubias hacia un tiempo y no había vuelto a la peluquería a retocarse la raíz una vez el cabello había crecido, en cambio ahora, pagamos por ello.

Ya han salido al mercado, incluso, tintes para aplicarnos en casa que nos ayudan a conseguir este desaliñado aspecto, y por lo visto, están teniendo bastante éxito, aunque también tenemos la opción de hacernos nuestras tradicionales mechas y no volvernos a teñir hasta que nuestro pelo tenga su color por completo.

Y es que, se trate de ropa, peinados o accesorios, todos seguimos una determinada moda, ya que por mucho que nos neguemos a catalogarnos de una forma u otra, nuestra estética es común a otros, y por tanto, siempre seguiremos algún tipo de directriz.