La blefaroplastia es un procedimiento que consiste en corregir el exceso de piel en el párpado superior y, a menudo, consiste en eliminar las bolsas de grasa alojadas en la esquina interna del párpado superior. Esta característica se debe a menudo a un pliegue que cierra la esquina exterior del ojo cosa que es difícil compensar de manera natural.

blefaroplastia

¿En qué consiste la blefaroplastia?

El procedimiento para realizar una blefaroplastia es complicado, por ello, la experiencia del practicante en esta operación es de suma importancia. De esta manera, se debe sacar la cicatriz milimétrica en el pliegue del párpado superior, y adaptarse a la forma de la incisión del ojo por lo que la cicatriz quedará completamente oculta en el pliegue del párpado.

Tres meses más tarde, cuando los párpados se bajen, ya no se verá la cicatriz, pero sí un párpado un poco más plegado. La blefaroplastia se lleva a cabo como una microcirugía que forma una cicatriz oculta en el pliegue del párpado. Por otro lado, el ojo estará en forma de S alargada, el diseño de la cicatriz debe seguir el S alargada y extenderse más allá del párpado y ir a morir en una pequeña arruga de la brida para ser invisible.

En algunos casos específicos en los que se llega a realizar la blefaroplastia, la caída de las cejas puede deberse a los párpados caídos. Así pues, el cirujano tendrá que ocuparse de levantar las cejas sin tocar los párpados con la suficiente experiencia para reconocer y compensar la pérdida de las cejas, que no requiere tratamiento quirúrgico del párpado.

Ventajas de realizar una blefaroplastia

 

El cirujano que lleva a cabo un procedimiento quirúrgico de blefaroplastia tiene que eliminar el mínimo posible de piel, músculo y grasa, que conserva el aspecto habitual de la cara, y no agranda el ojo no se ensancha.

La ausencia de sangrado es también un beneficio para el cirujano, que tiene un mejor acceso a la anatomía y funciona más fácil y rápidamente.

En el caso de la anestesia para esta intervención, se utiliza la neuroleptanalgesia (anestesia local potenciada por un sedante) que ofrece el máximo confort para el paciente que no llega a sentir nada, no ve nada y rápidamente recupera la conciencia al final de la intervención.

En lo que se refiere al tratamiento postoperatorio, se puede aplicar hielo párpados y pedir bolsas de hielo durante las primeras 48 horas para facilitar la rápida eliminación del edema. El cirujano también prescribe gotas para los ojos que contienen lágrimas artificiales con tal de poder limpiar la córnea.

Fuente: www.blefaroplastia.es