Si estás pensando en pasar por el quirófano para mejorar tu mirada deshaciéndote de los párpados caídos, es importante que conozcas bien la técnica (llamada formalmente blefaroplastia) antes de decidirte.

  1. La blefaroplastia es una buena opción para rejuvenecer la mirada, pero eso no significa que sea la mejor opción para todo el mundo. Si la anestesia te ha causado problemas en el pasado o estás dentro de la población de riesgo, esta operación no es para ti.
  2. Este tipo de cirugía puede causar cicatrices permanentes si no se realiza correctamente. Por eso es muy importante que recurras a una clínica especializada. En España, uno de los mayores especialistas en el campo es el Doctor José Nieto.
  3. Las ojeras no se pueden eliminar con la blefaroplastia, y tampoco la mayoría de las arrugas. Esta cirugía sólo va a mejorar y reforzar el aspecto de la zona superior e inferior del ojo y eliminar todos los problemas de párpados hundidos o caídos.
  4. Hay dos tipos de cirugía de párpados: superior e inferior. Puedes optar por una de las dos o por ambas al mismo tiempo.
  5. Después de la cirugía, el paciente suele requerir ayuda durante dos o tres días para superar el postoperatorio. En general hay que tomar medicación. También hay que tener en cuenta que aunque no es frecuente, cabe la posibilidad de complicaciones en el postoperatorio que hacen que este se alargue. Por lo general, el paciente necesita entre tres y cinco días para una recuperación completa.
  6. El seguro puede o no puede cubrir los costos quirúrgicos, de acuerdo con las razones que llevan a someterse a la cirugía. La mayoría de seguros determinará si el procedimiento se realiza por razones estéticas o médicas. Las razones médicas se dan cuando el párpado caído afecta directamente a la calidad de la visión.
  7. Como todo tipo de cirugía, hay un número de posibles efectos secundarios de la blefaroplastia, que van desde leves irritaciones hasta complicaciones más graves. Los efectos secundarios comunes pueden incluir fiebre, pus o secreción de los ojos o en el sitio de la incisión.
  8. No es habitual, pero hay que tener en cuenta que se pueden producir complicaciones en el quirófano, como infecciones menores. No hay que olvidar que la blefaroplastia no deja de ser cirugía y que, como tal, entraña unos riesgos.

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