Los tratamientos faciales ayudan a mejorar la apariencia de la piel de forma natural y siguiendo pequeños consejos podremos notar resultados parecidos, pero no tan eficaces como los tratamientos faciales de alta calidad realizados en un centro de estética especializado. Es necesario cuidar nuestra piel de forma natural y constante para evitar manchas, acné o imperfecciones.

Siguiendo pequeños consejos básicos podremos frenar el envejecimiento prematuro de la piel facial y darle un cuidado específico según el tipo de cutis que tengamos.  Existen varios tipos de pieles faciales. Tienes una piel grasa si tiendes a tener brillos con facilidad por todo el cutis, con poros abiertos o dilatados y con diversas espinillas o acné de forma habitual. La soluciona las pieles grasas es la limpieza. Un cutis graso debe limpiarse entre dos y tres veces al día, con jabón adecuado para pieles grasas que no reseque en exceso la piel. Uno de los consejos más seguidos para este tipo de pieles es la exfoliación. Cada vez que nos lavemos el cutis podemos coger el azúcar o los granos del café molidos y mezclado con nuestro jabón para pieles grasas dar suaves masajes circulares.

Es muy importante utilizar agua templada en este proceso ya que así los poros se abrirán con facilidad y la limpieza será más profunda. Tras esto podemos aplicarnos una mascarilla de arcilla que nos matifique el rostro y quite el exceso de sebo, durante 3 minutos y al aclarar aplicar un tónico para cerrar el poro. Este tipo de consejos deben seguirse de manera continua y constante para notar una mejoría en pocos días. Es de importancia también intentar no usar maquillaje, y lavarse la cara muy bien antes de dormir para que la piel respire con facilidad y no aparezcan arrugas prematuras.  Si por nuestro trabajo necesitamos aplicarnos maquillaje, existen múltiples marcas de cosméticos que realizan sus productos para pieles grasas y están libres de materiales grasos e incluyen propiedades matificantes, aunque si tenemos un cutis bastante graso lo más recomendable será el uso de polvos matificantes que a la vez de eliminar la grasa del cutis, nos aporten color al cutis. Las pieles mixtas se caracterizan por tener brillos en la zona T de la cara, esto es, el mentón, la nariz y la zona frontal. Para cuidar este tipo de cutis hay que aplicar los consejos para una piel grasa en la zona T, y en la parte restante aplicar crema hidratante para evitar que se reseque la piel menos grasa. Para la piel normal con tendencia a secarse es importante una correcta limpieza de la tez, pero atendiendo a la hidratación de la piel. Este tipo de pieles son propensas a secarse con facilidad por lo que tendremos que proporcionar una correcta hidratación. Según el tipo de piel que tengamos será necesario un tipo de tratamiento facial u otro. Los peelings son muy recomendados para mejorar el aspecto de la piel de forma natural. Existen numerosos tipos de peelings como peelings de ácido glicólico, tricloracético o salicílico.

Estos tratamientos faciales eliminan cualquier resto de acné o manchas en la piel causados por el paso del tiempo o la adolescencia. Están indicados para todo tipo de edades, desde adolescentes a las pieles más maduras ya que los tratamientos faciales tienen múltiples propiedades regenerativas e hidratantes, que podremos comprobar los primeros días de su aplicación. Este tipo de tratamientos faciales no tienen ningún efecto secundario y se realizan sin anestesia previa, por lo que es un tratamiento facial de lo más recomendado para mejorar la apariencia de nuestra tez.