Que los hombres se preocupan por su apariencia física es una realidad. Hace ya algunos años que el interés por tener una buena imagen, por cuidarse tanto externa como internamente, ha dejado de ser un tema exclusivamente femenino para extenderse al grueso de la población. Tanto ellos como ellas quieren tener una buena presencia (cuando no la mejor posible) y eso se nota en hábitos de consumo, de vida y en tendencias sociales.

De hecho no hace demasiado surgió el boom de los llamados metrosexuales, un nuevo perfil de hombres que se caracteriza por cuidar su imagen, por utilizar cremas para el rostro, body lotions, por depilarse o por preocuparse por la moda, un comportamiento que rompe con la típica imagen del “macho ibérico” que no prodiga demasiados cuidados a su cuerpo por aquello de que “el hombre y el oso, cuanto más vello más hermoso”. Ahora ese principio ya no se estila y aunque es cierto que la fiebre de los metrosexuales parece haber pasado, la preocupación por la imagen física entre los hombres parece que ha cuajado. De hecho no hace falta irse demasiado lejos para comprobarlo porque ahora mismo estamos en plena fiebre de lo hipster y ellos siguen concediendo mucha importancia a cuidar su barba o la ropa que eligen.

Los hombres de ahora quieren verse y sentirse bien y es por eso que cuidan su alimentación, hacen deporte y se atreven con las operaciones de cirugía estética. No es totalmente nuevo, porque ya había hombres que se sometían a intervenciones para cambiar su físico, pero no es menos relevante que cada vez se registran más operaciones de este tipo entre varones.

Ojos hombre

La mirada, signo de atractivo.

Una de las operaciones más populares es la de párpados o blefaroplastia, también entre los hombres. Esta cirugía consiste en extirpar el exceso de piel y de grasa que se puede acumular alrededor de los ojos y que puede provocar bolsas, párpados caídos o bultos que hacen que la mirada pierda atractivo oculta en un aspecto envejecido y cansado. Los hombres, así como las mujeres, se someten a una intervención que retira este exceso de tejido y que devuelve a los ojos lozanía y frescura. Para ellos la operación es menos invasiva (los cirujanos suelen llamarla “intervención conservadora”), ya que si se levanta demasiado el párpado se corre el riesgo de feminizar los rasgos y eso dista mucho del objetivo de la operación.

Una vez operados, los resultados suelen satisfacer mucho a los clientes ya que se sienten mejor con su aspecto al ver que sus ojos vuelven a tener el aspecto de hace años. En España hay grandes especialistas en blefaroplastia como el doctor José Nieto que te van a aportar toda la información necesaria para que decidas de forma fundamentada si te quieres someter a una cirugía oculoplástica, aunque la decisión última será siempre del profesional de la salud que te aconseje y de su criterio profesional.