La estética cuenta. No es prioritaria pero es cierto que aunque nosotros personalmente no le concedamos demasiada importancia la mayoría de la sociedad sí lo hace. En entrevistas de trabajo, de noche en un bar de copas… la apariencia juega un papel importante.

En consecuencia la autoestima se puede ver afectada, ya sea por comentarios más o menos afortunados o directamente por la imagen que nos devuelve el espejo y que no nos acaba de gustar. Como ocurre con defectos faciales como los ojos o los párpados caídos.

Los párpados caídos son difícilmente ocultables (no en vano la gente suele mirarnos a los ojos cuando nos habla) y por ello podemos sentirnos bastante incómodos durante una conversación cualquiera. Estas inseguridades pueden acrecentarse y minar de verdad nuestra autoestima y seguridad personal. Por ello la blefaroplastia o cirugía de párpados es una opción muy recomendable.

Blefaroplastia: ¿qué es?

Se trata de una operación poco invasiva y que, realizada por expertos como el doctor José Nieto de Barcelona, ofrece las máximas garantías tanto en procedimientos como en resultados. La blefaroplastia consiste en extirpar el exceso de piel y de grasa que se ubica tanto en el párpado superior como el inferior y que afea el rostro, aportándole años y restándole vitalidad. Una vez la persona se ha recuperado de la operación ve cómo su mirada vuelve a ser fresca, vibrante. Por otra parte la blefaroplastia puede combinarse con otros procedimientos de estética mediante los cuales corregir los ojos caídos, por ejemplo.

Mientras no te decides y si eres mujer es cierto que existen trucos, como el que a continuación te dejamos, que te permiten corregir con maquillaje los ojos caídos. Pero es sólo una percepción. Una vez el maquillaje se ha ido, el defecto vuelve a aparecer y con él las inseguridades. En el caso de los hombres el recurso del maquillaje no es siquiera una opción, o al menos no mayoritaria. 😉

Así es que si buscas una solución para tus ojos y párpados caídos consulta con los mejores expertos y obtén una solución duradera para que tu autoestima no tenga que sufrir por más tiempo. Porque la imagen no es prioritaria pero el sentirse a gusto con uno mismo sí lo es.